Este anciano no quiere que su cachorro muera y pide ayuda desesperadamente

Anciano no quiere que su perro muera

Algunas personas dudan del amor verdadero, pero lo cierto es que este sentimiento es completamente real. Claro que apreciarlo en la actualidad puede ser realmente complicado. No obstante, hay casos especiales, en los cuales el amor verdadero se presenta en gran medida, una prueba de ello es la historia de este campesino y su perro, ya que el anciano no quiere que su cachorro muera.

El anciano no quiere que su cachorro muera

Ciertamente, los perros son los mejores amigos del hombre, pues además de ser las mascotas predilectas por la mayoría de los seres humanos, también pueden ser grandes compañeros, ya que ofrecen amor, gratitud, compresión y reciprocidad entorno a estas emociones. Por lo tanto, es bastante frecuente ver individuos que se sienten realmente conectados con sus amigos animales, no obstante, la historia de este anciano es una de las más conmovedoras, ya que le brindó gran lealtad a su mascota.

El suceso tuvo lugar en el Hospital General de Huejotzingo, en el estado de Puebla, en México; cuando se presentó un campesino de edad adulta, el cual se encontraba en gran angustia y desesperación. Este hombre se dirigió al doctor que se encontraba de guardia, de esta forma le expresó la necesidad de atención que ameritaba un enfermo, lo cual dejó totalmente sorprendido al médico.

Mientras el médico preguntaba cuáles eran los síntomas que presentaba, el campesino respondía con desesperación lo siguiente:

«Tiene diarrea (…) no quiere comer. Apenas toma agua, sus quejidos son bajos y está muy triste.» 

A pesar de que el médico comprendía totalmente lo que estaba expresando el anciano, este no lograba identificar al paciente. A raíz de ello le preguntó en dónde se encontraba el individuo que necesitaba la atención médica.

El anciano no había explicado que el paciente se encontraba en un saco que llevaba consigo. Sin embargo, luego de escuchar la pregunta del médico, este lo dejó a la vista; se trataba de su cachorro.

El médico no pudo negarse a atender al paciente

Ciertamente, el hospital al que acudió el anciano no era de carácter veterinario, sin embargo, el médico se sintió completamente conmovido en el momento en que el anciano le preguntó el costo que tendría la consulta de su amigo.

Por lo tanto, no tuvo palabras para negar la atención que requería el pequeño perro, razón por la cual decidió ayudar al anciano; para ello recurrió a una de las estudiantes de medicina que se encontraba en el hospital, así como también a uno de sus colegas médicos.

Este grupo de médicos pesó, midió y revisó al cachorro. Además, también le proveyeron de los medicamentos que necesitaba; sin cobrarle la consulta o los fármacos al anciano.

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