Cuatro Excusas Frecuentes Para No Estudiar

Ponerse a estudiar es quizá lo más duro del proceso de preparar un examen. Decidir de una vez por todas el momento de situarse ante los apuntes conlleva incluso más esfuerzo y fuerza de voluntad que memorizarlos, porque ya se sabe, el primer paso del trayecto siempre es el más difícil de dar. Por tanto, antes de afrontar ese traumático trance de pasar del estado de reposo a la actividad siempre nos invaden un montón de pensamientos negativos que pueden hacer que desistamos de nuestra tarea hasta nueva orden. Vamos a repasar algunas de las excusas frecuentes para no estudiar.

1. Me queda tiempo de sobra

La excusa más utilizada con diferencia. ¿Qué son esas 300 páginas si todavía quedan cuatro días para el día del examen? Siempre tendemos a infravalorara las horas y los días hasta que ya no los tenemos. Las bebidas energizantes, el café y el flexo se convertirán en los verdaderos protagonistas de ese desesperado intento final de salvar una asignatura que no has tocado en meses porque todavía quedaba mucho.

2. Hay ruido

La puerta de la sala de la biblioteca que no para de abrirse y cerrarse, el sonido de unos pasos a 20 metros de ti, esas risas en el pasillo, la mosca que revolotea a tu alrededor… Está claro, el mundo se ha puesto en tu contra y no va a permitir que estudies en condiciones. Para qué vas a luchar contra los impedimentos si es obvio que va a ser imposible concentrarse. Ya estudiarás mañana, te queda tiempo de sobra.

Cuatro Excusas Frecuentes Para No Estudiar
Imagen de Moyan Brenn desde Flickr

3. Estoy cansado, no voy a rendir

Ayer te acostaste muy tarde porque tenías que terminar ese capítulo de tu serie favorita, ese mismo capítulo que ya habías visto anteriormente diez veces. No has dormido las suficientes horas para que te cunda el estudio, por tanto así no nadie que pueda dar su máximo rendimiento. Ahora toca descansar, dormir todo el día y cargar pilas. Ya estudiarás mañana, te queda tiempo de sobra.

4. Desconectar es importante

Llevas varios días pensando en tus exámenes y sintiéndote culpable por no haberte puesto a estudiar. Es una sensación muy desagradable que no te está dejando ser feliz. Lo más sencillo para acabar con ella sería ponerte delante de tus apuntes, pero no es nada bueno obsesionarte, mejor salir un rato de fiesta para olvidarte de todos los estreses académicos. Ya estudiarás mañana, te queda tiempo de sobra.

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Fuente: Eduardo Mongil

Imagen destacada por Andrés Nieto Porras desde Flickr

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