El Auge de los Selfies

Selfies
Imagen destacada por Ashraf Siddiqui desde Flickr

Forman parte de nuestro día a día, de nuestra cultura popular. En cualquier reunión de amigos, en cualquier viaje e incluso en situaciones cotidianas se ha convertido en algo recurrente. Coger el teléfono móvil, ponerte en el foco, sacar tu mejor sonrisa e inmortalizar el momento tú mismo, sin necesidad de que nadie te haga la fotografía. Esto hace tan solo unos años era impensable, pero las nuevas posibilidades de los teléfonos móviles han provocado un auténtico boom de la autofoto.

Con la llegada de los smartphones también llegó la posibilidad de poder hacer una foto observando directamente cómo va a quedar, sin necesidad de girar el teléfono. Esta, en principio, pequeña mejora supuso una revolución cuyos límites están aún por determinar. Y es que la moda del selfie no se para, al contrario, crece y crece.

Es más, este boom ha sido aprovechado por las empresas para lanzar artilugios única y exclusivamente pensados para facilitar y potenciar la ejecución de las autofotos. El famoso selfie-stick, o palo de selfie se ha convertido en uno de los gadgets más recurrentes de los últimos tiempos, lo que queda claro que el incendio de los selfies está aún muy lejos de ser controlado.

Los límites están difusos, pero los orígenes son más fáciles de determinar. Los selfies comenzaron a popularizarse en 2012, y poco a poco, de manera paulatina, fue haciéndose más habitual ver este tipo de fotografías en las redes sociales. Por poner un ejemplo de lo que estaba empezando a suceder, el astronauta japonés Akihiko Hoshide ya se hizo un selfie en el espacio ese mismo año, lo que supuso una auténtica revolución.

Sin embargo, ese crecimiento se tornó en explosión mundial después de un momento muy concreto. Ese momento tuvo lugar en la gala de los Óscars de 2014, cuando durante la propia celebración, la cómica Ellen DeGeneres, presentadora del show, propuso hacer una autofoto a algunas de las estrellas allí presentes. La mano ejecutora fue la de Bradley Cooper, que inmortalizó a la vez a estrellas como Julia Roberts, Kevin Spacey, o Brad Pitt, entre otros. Rápidamente se convirtió en el contenido más retuiteado de la historia de Twitter y en una de las fotos más famosas de la historia.

Probablemente, la idea de DeGeneres acabó por dar el empujón definitivo a una moda que muchos otros han imitado después, aunque es difícil que alcancen el glamour y la popularidad del selfie tomado por el protagonista de El Francontirador.

Fuente: Eduardo Mongil

Imagen destacada por Ashraf Siddiqui desde Flickr

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