Entender el Arte Contemporáneo es Posible

Arte Contemporáneo
Imagen de Kevin Dooley desde Flickr

No son pocas las veces que aparecen noticias de auténticas millonadas gastadas en cuadros en los últimos tiempos. Algunos magnates invierten sus infinitas fortunas en adquirir obras de arte que el común de los mortales muchas veces ni entiende porque, ¿cuántas veces hemos buscado el significado a esos cuadros en los que solo se observan una maraña de colores y formas indescifrables?

Realmente, para los poco duchos en arte contemporáneo intentar atribuir un significado a dichos lienzos se antoja bastante complejo. La mente de los artistas contemporáneos es un cajón en el que caben cualquier tipo de ideas o pensamientos, los cuales plasman posteriormente en sus creaciones sin seguir un canon establecido. Desde aquí vamos a atrevernos a dar unos pequeños consejos para visitar un museo de arte contemporáneo y no morir en el intento.

Ojo y mundo

  1. Lo primero que hay que tener en cuenta es que el arte, y sobre todo el contemporáneo, no es una ciencia exacta. Si no te gusta Picasso o Dalí no es porque tu sensibilidad artística esté por debajo de la media, es simple y llanamente porque no te llega, no te transmite. No intentes hacer por cambiar tu percepción, el arte se disfruta, no se lucha.
  2. Otra de las cosas que se puede hacer es mirar los títulos de las obras antes de tratar de buscar el significado oculto. Esto nos puede servir de guía previa para intentar comprender qué es lo que ha buscado el autor en su creación, aunque muchas veces, lejos de aclararnos lo que ocurre es que nos complicamos aún más la vida…
  3. Si esto no nos convence podemos hacerlo a la inversa. Intentar averiguar lo que esconde la obra antes de mirar su nombre puede ser muy divertido. Sacar nuestras propias conclusiones y luego cotejarlas con el título es un ejercicio que estimula la imaginación y puede dar lugar a debates con amigos. Es posible que en una ocasión un lienzo transmita a la vez sensaciones como la ternura o la rabia contenida y en realidad solo esté representando un paisaje, y, nunca mejor dicho, quedarte a cuadros…

Sin embargo, la mejor forma de disfrutar del arte contemporáneo es hacerlo sin ataduras de ningún tipo. Si por algo se caracteriza esta corriente es por la plena libertad que plasman los artistas en sus obras, por lo que es justo exigirnos a nosotros la misma para intentar disfrutar y entender este tipo de creaciones. Y si no lo conseguimos, no nos fustiguemos, siempre podemos pensar que a lo mejor era precisamente eso lo que buscaba el autor, que no entendiéramos nada.

Fuente: Eduardo Mongil

Imagen destacada por Kevin Dooley desde Flickr

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