La Extraña Historia de Álex y Alba

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Imagen de eperales desde Flickr

Buscar la magia en lo cotidiano. En las calles, los semáforos, los pasos de cebra, los parques, las plazas, o incluso en los contenedores. La belleza puede formar parte del gris paisaje urbano. Tan solo es necesario tener imaginación, olvidarse de los prejuicios, y saber fijarse en las pequeñas cosas que pasan inadvertidas ante nuestros ojos perdidos en la rutina.

Barcelona vivió una ración de belleza urbana, de un hecho que estimuló el interior adormilado de sus viandantes. Durante una semana empezaron a verse en la urbe catalana unos extraños carteles supuestamente escritos por un chico llamado Álex que vivió un amor efímero con Alba, una chica a la que ahora era incapaz de encontrar por mucho que la buscaba por las redes sociales. Su idea para tratar de dar con Alba consistió en empapelar Barcelona con un cartel en el que dejaba su teléfono, advirtiendo de que no pararía de hacerlo hasta dar con Alba. Este aparentemente inocente gesto pronto se convirtió en un fenómeno urbano en la ciudad condal, que se fue haciendo cada vez más y más grande.

Alex y Alba
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Las redes sociales comenzaron a hacerse eco del propósito de Álex, y se ilusionaron con la idea de ayudar al chico a encontrar a la huidiza muchacha. Viendo la repercusión que estaba teniendo su iniciativa, el autor del cartel decidió explicar por qué llevó a cabo este canto desesperado al amor.

En realidad, el chico no se llamaba Álex, sino Damián, y su intención no era más que la de aportar un poco de belleza poética a las calles barcelonesas, un modesto objetivo, que, vista la repercusión que alcanzaron sus carteles, sin duda sobrepasó. Cada día recibía multitud de mensajes y llamadas de todo tipo en su teléfono. Algunos de ellos intentaban ayudarle, otros tan solo buscaban darle ánimos en su búsqueda, e incluso otros que pedirían que cesara en su empeño y que respetase la decisión de la chica de no hacer por volverle a ver.

Este no es sino otro ejemplo de un movimiento que se está viviendo en ciudades como Madrid (y muchas otras) en la actualidad, que algunos han denominado como Acción poética. De un tiempo a esta parte se pueden ver algunos versos pintados sobre asfalto o por las paredes de los edificios que tratan de intentar embellecer utilizando este recurso literario el artificial e inerte paisaje urbano. Abre bien los ojos, la magia puede estar a la vuelta de la esquina de tu calle.

Fuente: Eduardo Mongil

Imagen destacada por eperales desde Flickr

Ojo y mundo

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