¿Es Verdaderamente Española la Siesta?

Siesta

La siesta es una de esas tradiciones por las que España es conocida a nivel internacional. Nos guste o no, la paella, los toros, el fútbol y, por supuesto, la siesta son nuestras señas de identidad en el extrajera. Ese pequeño receso después de comer y antes de reincorporarnos a nuestras tareas del día es un hecho original de España, aunque con el tiempo se ha acabado extendiendo a muchas otras partes del globo terráqueo como Latinoamérica o zonas del norte de África.

La siesta posee un elemento natural que justifica su existencia. En algunas zonas, justo después de comer el calor es demasiado intenso como para poder soportarlo, por tanto se debe hacer un parón en las actividades hasta que las temperaturas mengüen. Esto explica en parte por qué existe esa diferencia en el horario laboral español con el del resto de países europeos. Al tener un clima más agradable que en latitudes más septentrionales, el día puede ser aprovechado, incluso en invierno, hasta más tarde para llevar a cabo todo tipo de actividades, mientras que en las naciones del norte, en cuanto el sol desaparece el clima se hace muy duro, especialmente, como es obvio, en los meses invernales. De todas formas, no en todos los sitios donde se lleva a cabo el ritual de la siesta el clima es caluroso en las horas posteriores a la comida, por tanto esta teoría fisiológica de la existencia de ese ratito para reposar la cabeza ha de ser tomada solo para contextualizar.

Aunque se trata de una teoría no confirmada, el supuesto origen que se atribuye a la siesta data de hace muchos muchos años. En la orden de los monasterios de San Benito se estableció la denominada hora sexta, que consistía en un pequeño inciso en la vida religiosa de los monjes en la que éstos debían descansar y dormir para mantener las fuerzas para todo el día. Este descanso tenía lugar entre las 12 y las 3 de la tarde. La costumbre se propagó por otras órdenes religiosas y llegó a ser tomada también por el pueblo llano, que adaptó su nombre al actual de siesta.

Si eres de los que suelen echarse la siesta habitualmente, ten en cuenta que los expertos recomiendan no dormir más de 30 minutos, además muchos médicos afirman que esta pequeña cabezadita tiene efectos beneficiosos para la salud cardiovascular y para la mejora de la concentración en las tareas que vamos a realizar posteriormente, siempre y cuando no sobrepasemos la media hora de sueño.

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Fuente: http://www.donquijote.org/cultura/espana/sociedad/costumbres/la-siesta

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